Mi reino por un león (o un lobo): Ricardo III inspiró a Ned Stark y Tyrion Lannister

TyRiEd_2Creo que ya iba tocando hacer un post de Juego de Tronos y su relación con la Historia, aprovechando el final de la quinta temporada. Ya sé que os gustaron el de las referencias históricas y el de la Boda Roja. El fin de semana pasado la acabé de ver y en el curso del Ateneu me hablaron de Ricardo III de Shakespeare. Así que en mi mente nació la idea para este post, cómo George R.R. Martin se ha inspirado en este monarca inglés para dar forma a dos de sus personajes más carismáticos: Ned Stark y Tyrion Lannister.

Tema spoilers, si estáis en la quinta temporada, no tendréis problemas, independientemente del punto donde os encontréis. Si aún no habéis llegado a la quinta podéis tener alguna sorpresa. Así que mejor calma a completar al menos la cuarta, el post os estará esperando.

La Batalla de Bosworth, cuadro de Philip James de Loutherbourg. (Fuente: Wikimedia).

Ricardo III de Inglaterra fue el último rey de la Casa de York, murió en la batalla de Bosworth Field que puso fin a la Guerra de las Rosas (el conflicto que inspiró a Martin para crear la lucha entre Starks y Lannisters, como os comenté en el post de las referencias históricas). Este monarca ha sido visto bajo dos prismas. Por un lado el de William Shakespeare en la obra homónima (aquella del famoso “Mi reino por un caballo”), lo presenta como a un ser deforme, ambicioso y cruel. Esta interpretación venía de la que había hecho la dinastía Tudor que subió al trono tras él y trascendió a la cultura popular.

La cara histórica de Ricardo III es otra, y más gracias al reciente descubrimiento de su tumba que ha arrojado más luz sobre su figura. En el ámbito académico se le considera un personaje fiel a su hermano el rey Eduardo IV, y fue un gobernante capaz que se preocupó por sus súbditos. Tampoco era un ser deforme, tenía escoliosis, desviación lateral de la columna vertebral, pero no llegaba a provocarle una grave desfiguración.

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Escudo de la Casa de York. (Fuente: Wikimedia).

Como os decía, uno de los personajes de Martin inspirados en Ricardo III es Ned Stark. Aquí el autor de Canción de Hielo y Fuego habría utilizado la faceta histórica del monarca inglés, es decir la de gobernante competente. Ambos están definidos por la lealtad, el miembro de la casa de York tenía en su escudo de armas el lema Loyaulte me lie (La lealtad me ata). También destacó por ser un buen gobernante de las provincias del norte de Inglaterra.

Las relaciones de Ricardo III y Eddard Stark con sus monarcas eran fraternales. En el caso del primero, era realmente hermano de Eduardo V, y estaba muy cercano a él. En el caso del segundo, y tal y como nos indican en Juego de Tronos, tenía una relación muy próxima con el rey Robert, más que con sus parientes consanguíneos, Renly y Stannis Baratheon.

El rey Eduardo V y el Duque de Buckingham en un cuadro de Paul Delaroche. (Fuente: Wikimedia).

De todas formas, si Ned Stark peca un poco de ingenuo cuando descubre las acciones de los Lannisters, Ricardo III no dudó en utilizar medidas más drásticas contra algunos rivales, incluso hay quien lo señala como el responsable de la muerte del rey Enrique VI de la Casa de Lancaster.

Con Tyrion encontramos similitudes con el Ricardo III de ficción. Por un lado, su deformidad física, especialmente acusada en los libros, el pequeño Lannister es un jorobado deforme que además su nariz es apuntada en la batalla del Aguasnegras. Por otro lado, tenemos la imagen que otros personajes tienen del ‘Gnomo’, un tirano cruel.

La Batalla del Aguasnegras en la serie de televisión. (Fuente: Wikimedia).

Más allá del físico, la habilidad dialéctica de Ricardo III también ha tenido su reflejo en Tyrion. Los dos son más intelectuales que guerreros, aunque el monarca inglés encontró su final en el campo de batalla. De todas maneras, el primero parecía estar más interesado en el trono que el hermano pequeño de los Lannister, aunque nunca sin llegar a ser un insidioso conspirador.

También tuvo una complicada relación con sus sobrinos, los hijos de su fallecido hermano el rey Eduardo IV. Fue nombrado su protector y ordenó recluirlos en la Torre de Londres. Los dos niños, conocido como los Príncipes en la Torre, desaparecieron de allí, y muchos culparon a Ricardo que pasó a ocupar el trono. Pero también hay otros candidatos a culpables como el Duque de Buckingham, o el futuro Enrique VII.

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