El día que Stalin atracó un banco a lo Heat (o no)

Hoy toca un poco de las aventuras del joven Iosef Stalin. Hubo una época antes de ponerse a hacer purgas que era un joven revolucionario (o al menos lo parecía, según a quien se consulte). En 1903 había comenzado su actividad política en el ámbito del Partido Socialdemócrata de Rusia. Al cabo de cuatro años ya era un miembro destacado donde asistió a un Congreso en Londres. Allí la corriente bolchevique apostó por establecer una vía revolucionaria para conseguir el poder en Rusia.

El problema era que les hacía falta dinero para organizar una insurrección en condiciones. Los dirigentes bolcheviques con Lenin a la cabeza decidieron que tendrían que robar un banco (una práctica que han puesto en marcha diversos grupos revolucionarios a lo largo de la historia). Stalin contaba con 29 años pero ya empezaba a tener fama de implacable y con cierta capacidad para organizar acciones clandestinas (con su nombre de guerra Koba).

Plaza Yerevan de Tíflis a principios del siglo XX (Fuente: Wikimedia)

El objetivo escogido fue la sede del Banco Estatal del Imperio en la plaza principal de Tíflis (la capital de Georgia), la ciudad donde vivía Stalin y allí contaba con cierta infraestructura para dar el golpe. Conocía a una banda criminal dirigida por un sujeto conocido por su alías Kamo, su nombre real era Semeno Arshakovitch Ter-Petrossian. Lenin se refería a él como “mi bandido del Cáucaso”.

También contaron con la ayuda de dos trabajadores; uno de ellos, Voznesensky,  era amigo de Stalin de la infancia quien le pasó la información detallada sobre los horarios de la diligencia que transportaba el dinero, un objetivo más sencillo que la propia sede del banco. La fecha elegida fue el 26 de junio de 1907.

Stalin y Lenin en 1919 (Fuente: Wikimedia)

Paralelamente, las autoridades zaristas estaban alertadas de que los revolucionarios preparaban una acción en Tíflis, aunque no sabían con exactitud qué podía ser. En cualquier caso, Stalin y su banda encontraron ese día un aumento de la presencia policial en la plaza, incluso el carruaje iba acompañado de otro con una escolta adicional de militares y de cosacos a caballo.

En total, Stalin había reunido a un grupo de 20 asaltantes, iban vestidos de campesinos, excepto Kamo que se había disfrazado de oficial de caballería (además se había herido un ojo manipulando los explosivos antes del golpe).  Cuando el carro apareció en la plaza, los asaltantes comenzaron a lanzar bombas desde todas las direcciones, generando un caos enorme como se puede imaginar sin mucho esfuerzo.

Las explosiones y las columnas de humo se hicieron visibles desde cualquier punto de la ciudad. Kamo lanzó una granada al caballo que había quedado vivo y que arrastraba el carruaje instintivamente fuera de la plaza. Cogieron los sacos de dinero, aunque muchas monedas quedaron esparcidas por la escena –uno de los conductores se escondió algunas, pero luego le pillaron y fue condenado-.

En el momento de la huída, Kamo se adelantó al grupo, vestido de oficial interceptó otro carruaje con más agentes y les dio instrucciones confusas para abrir la vía de escape. En total, murieron 40 personas durante el asalto –ninguna de ellas de la banda- y unas 50 fueron heridas. Las autoridades zaristas solo reconocieron tres bajas. El botín fueron unos 341.000 rublos de la época, hoy en día equivaldrían a unos 2,5 millones de euros.

Ficha policial de Stalin en 1911 (Fuente: Wikimedia)

El papel de Stalin ha sido muy discutido y más de un siglo después no está claro. Para algunos, estuvo presente en la plaza participando de la acción, incluso fue herido. Podría ser un intento de exaltar la vertiente revolucionaria del líder soviético. Su gran rival Trotsky siempre le acusó de haber mirado la acción desde lejos. E incluso hay quien dice que en aquella época trabajaba para la Okhrana, la policía secreta del zar, como es el caso del libro The Secret Files of Joseph Stalin.

De todas formas, tampoco era un hecho para que los bolcheviques estuvieran muy contentos. El elevado número de víctimas atrajo la atención de la prensa internacional, y fueron muy criticados en el seno del Partido Socialdemócrata Ruso por utilizar la violencia; así como muchos partidos socialdemócratas europeos que vieron con malos ojos estas prácticas revolucionarias. El rechazo propició que Lenin y Stalin intentaran distanciarse de estos hechos.

Plaza de la Independencia (nombre actual de Yerevan)

Para colmo, los bolcheviques llevaron el botín a Finlandia. Pero tampoco pudieron utilizar muchos de los billetes, porque tenían números correlativos (eso que siempre sale en las pelis), y hubo arrestos en diferentes lugares como París o Munich.

Kamo fue detenido poco tiempo después en Berlín, pero fingió una enfermedad mental durante tres años. Volvió a las andadas preparando nuevos atracos en Rusia, pero entonces sí que fue arrestado. En un principio fue condenado a muerte, luego se conmutó a cadena perpetua, y finalmente quedo libre con la Revolución de 1917.

Stalin huyó de Tiflis dos días después del golpe, y se acabaría trasladando a Bakú (la capital de Azerbaiyán). En diciembre de 1907 murió su esposa, Ekaterina Svanidze, se retiró unos meses de la vida política, e incluso abandonó a su hijo (lo criaría la familia materna). Poco después volvería a la actividad revolucionaria con las huelgas en la industria petrolera azerí.

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